Ansiedad. Mírate, háblate y trátate como lo haría la persona que más te ama en el mundo.

Y aún así, te quedarás corto.

Pues eso, hay que ver cómo nos hablamos generalmente, cuando por norma no tenemos la costumbre de atender y ser conscientes de nuestro propio diálogo interior. ¿Y sabes que ? Continuamente nos estamos hablando.

Por eso -y especialmente durante la ansiedad-  es necesario poner atención y esfuerzo consciente en lo que nos decimos. Durante este periodo sentimos en el cuerpo muchas sensaciones verdaderamente desagradables, mucho miedo, y pensamientos aterradores. Por eso mismo debemos ser nuestros mejores amigos. Démonos palabras de ánimo al sentir miedo, o durante una crisis. Hablémonos con ternura y- aceptando  todo por lo que estamos pasando- ofrezcámonos comprensión hacia nosotros mismos, y todo el apoyo que podamos.

El dialogo interior pasa a ser esencial durante la ansiedad. Y debe ser uno que nos reconforte y quiera incondicionalmente. Es sano y bueno hablarnos como si fuéramos nuestro terapeuta, o psicólogo. Nadie está más cerca nuestro que nosotros. No esperemos a que lo hagan los demás. Nuestro propio apoyo incondicional es verdaderamente esencial.

Puede no ser fácil al principio- puesto que con la ansiedad nuestra autoestima está por los suelos- pero con la práctica se va convirtiendo en una potente arma.

Y al salir de la ansiedad, la costumbre de prestar atención a lo que nos decimos será una de los mejores aprendizajes que hayamos podido sacar de esta complicada etapa de crisis.

Con amor,

Rosaana B.

Ansiedad. Ponte en marcha

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: